
“Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos pensantes y comprometidos pueden cambiar el mundo. De hecho, son los únicos que lo han logrado” – Margaret Mead.
La desconfianza en los políticos colombianos.
Hace unos días de Julio 2011, varios amigos salimos de un conversatorio con un ex Ministro colombiano. De repente entró el tema del partido político al cual él pertenecía, así como de otros partidos políticos. Prácticamente “no quedó un títere con cabeza”: un amigo tras otro mencionó ejemplos de escándalos de corrupción, de prevaricato (funcionarios que incumplen sus deberes), de cohecho (funcionarios que aceptan o solicitan una dádiva a cambio de realizar un acto) y de investigaciones a miembros de todos los partidos políticos colombianos, entre ellos:
- Escándalos involucrando miembros del Partido Conservador en la Dirección Nacional de Estupefacientes y el programa Agro-Ingreso Seguro
- Casos de “para-política” y “yidis-política” involucrando miembros del Partido de la U
- Destitución de una miembro del Partido Liberal por “FARC-política”
- Escándalos de contratación pública en la Alcaldía de Bogotá por parte de miembros del Partido Polo Democrático Alternativo
- Y el “mejor de los casos” fue el de la renuncia de varios directivos del Partido Verde y la incapacidad del mismo para lograr unidad en torno a un proyecto común
Quedó clara la percepción de desconfianza en los partidos políticos. Pero esa percepción no es solo de algunos de mis amigos. Una encuesta reciente (julio 2011) contratada por la alianza de los medios RCN Radio, RCN Televisión y Revista Semana les preguntó a colombianos de diversas regiones del país con qué partidos políticos simpatizan. Sus respuestas no podían ser más corroborativas de lo anterior: solo el 20% dijo simpatizar con el Partido de la U, el 17% con el Liberal, el 9% con el Verde, el 8% con el Conservador, el 4% con el Polo, el 2% con Cambio Radical y el 2% con el Mira. En otras palabras, ¡La simpatía está extremamente fragmentada y casi el 50% de los colombianos no simpatiza con ningún partido político!
Adicionalmente, la mayoría de los colombianos no confían que el Congreso esté haciendo bien las cosas. En la misma encuesta, a la pregunta “¿Confía en que las siguientes instituciones están haciendo las cosas correctamente? el 60% dijo no confiar en que el Congreso esté haciendo las cosas correctamente.
Reina la apatía.
A pesar de esta falta de simpatía y de confianza en los políticos, en los partidos políticos y en el Congreso de la República, creo que los colombianos tenemos que hacer algo al respecto y desarrollar conciencia del papel y la contribución al problema que cada uno de nosotros hace. Una institución como el Senado de la República tiene a cargo nada más ni nada menos que reformar la Constitución, reformar y elaborar las leyes, y hacer control político al Gobierno en ejercicio, entre otras. Son instituciones claves para la sociedad que debemos mejorar por el bien del país.
Pero lo cierto es que la mayoría aún continuamos muy apáticos. Veamos dos casos:
El primer caso es el de la elección de Presidente y Congreso de la República en 2010. Ese año éramos cerca de 45,5 millones de colombianos, se inscribieron para votar 30 millones (66%) y efectivamente solo votaron 13,3 millones (29% del total y 44% de los inscritos) según la resolución 1380 (junio 2010) del Consejo Nacional Electoral (CNE). ¡Y eso que esta votación fue un pico histórico en el país!
El segundo caso es el de las consultas de partidos y movimientos políticos en Mayo 2011. Estas son el equivalente a elecciones primarias en otros países. Se gastaron más de COL$ 40.000 millones y solo participaron 1.379.843 colombianos según el CNE. ¡Esto es solo el 11% de los que se incribieron y menos del 5% de los que están en edad de votar! Y una vez más, la Registraduría dijo que la “cifra supera el promedio histórico de los últimos 10 años en el nivel de votación de consultas populares.” ¡Já!
De tal forma que la mayoría de las elecciones populares son decididas por una proporción muy pequeña de los colombianos habilitados para votar. Con algunas excepciones, el resto simplemente no vota porque está desilusionado o porque no le importa. La situación, infelizmente, es parecida en un número importante de países latinoamericanos.
Hagamos parte de la solución.
De manera que si queremos que instituciones claves como los Partidos Políticos, el Senado de la República o las Alcaldías de nuestros municipios mejoren, no podemos continuar con nuestra apatía o dejando que la mayoría de quienes votan, lo hagan por aquellos politiqueros que más les ofrecen.
Busquemos, apoyemos y votemos por candidatos que sí nos representen, que sean calificados y en los que confiemos. O unámonos a uno de estos Partidos Políticos y contribuyamos a cambiarlos positivamente desde adentro. Una de estas oportunidades nos la ofrece las elecciones de candidatos a las Gobernaciones, Asambleas Departamentales, Alcaldías y Concejos Municipales el próximo Octubre de 2011. Las campañas de estos candidatos están en pleno curso. Vinculémonos o salgamos todos a votar. ¡Cada uno de nuestros votos sí hace la diferencia! En este sentido, una herramienta útil es el portal http://www.elecciones.com.co/. Allí tenemos la opción de conocer los perfiles de los candidatos, interactuar con ellos e incluso tornarnos promotores de alguno que nos guste. Ve y conócelo.
Más aún: si tú crees que tienes fortalezas y el compromiso que requiere contribuir a transformar nuestra Colombia desde lo público, da un paso adelante por lo que es nuestro. Vincúlate al sector público y/o prepárate y lánzate a las elecciones de Senado, Cámara de Representantes y Presidencia de la República en 2014 ó 2018, o a las elecciones de Juntas Administradoras Locales, Consejos Municipales, Asambleas Departamentales, Alcaldías y Gobernaciones en 2016.
A pesar de los retos que podamos percibir, hay espacio para nuevos liderazgos comprometidos. Por ejemplo, según el periódico El Tiempo, de los 102 Senadores 2010-2014 que iniciaron período el 20 de julio del año pasado, 28% llegaron por primera vez. Sí es cierto que el otro 72% está repitiendo legislatura (45%), viene de la Cámara de Representantes (22%) o es ex-Congresista (5%). Pero casi un tercio de los cargos de elección ofrecen la oportunidad para nuevos líderes. Podemos ver el vaso medio lleno o medio vacío. ¡Escojamos ver el vaso medio lleno! ¡Todo en la vida es una cuestión de perspectiva y de actitud!
Nuestro país necesita de una masa crítica, creciente, capaz e íntegra de líderes colombianos con una actitud renovada frente a lo público y la política; comprometidos con una Colombia radicalmente mejor; asumiendo cargos públicos y lanzándose a cargos de elección pública.
Como dice Pedro Medina de la Fundación Yo Creo en Colombia: “A este país no lo arreglan, este país lo arreglamos.”